Programa de Cáncer Ginecológico

Existen varios tipos de tumores ginecológicos, con características diferentes tanto en incidencia como comportamiento clínico y pronóstico, los más frecuentes son el cáncer de útero, el cáncer de cérvix uterino y el cáncer de ovario.

En los últimos años se han producido grandes avances en el tratamiento de estos tumores con una disminución de la mortalidad, debido al diagnóstico precoz y mejoría de los tratamientos tanto médicos como quirúrgicos.


Ofrecemos a todas nuestras pacientes con cualquier tipo de Cáncer Ginecológico, un tratamiento individualizado y rápido, realizado por un equipo multidisciplinar. 


En el programa de tumores ginecológicos del HM CIOCC Barcelona, valoramos a cada paciente  de manera individual  en un comité multidisciplinar formado por profesionales  de gran experiencia  en  las  diferentes especialidades implicados en el diagnóstico y tratamiento de los tumores ginecológicos  (oncología médica, ginecología,  radiología, anatomía patológica, radioterapia) que aportan su  valiosa experiencia y  los últimos  y continuos avances  terapéuticos. De esta manera, aseguramos  un abordaje global de cada paciente y  ofrecemos  de manera eficaz y rápida,  un tratamiento óptimo, de vanguardia, multidisciplinar e individualizado.



Preguntas Frecuentes 


Coordinadora Programa de Cáncer Ginecológico

Dra. Belén Ojeda González



​​​​​​​ Programa de Cáncer Ginecológico

  • Teléfono: 93 254 50 29
  • Ext.: 8092
  • Ubicación: 7ª planta
  • Horario: 

> Lunes a jueves: 10:00-13:00h i 15:00-19:00h

> Viernes: 9:00-14:00h



> Preguntas Frecuentes





¿Cuáles son las diferencias entre los distintos tipos de cáncer ginecológico?

CÁNCER DE UTERO

El cáncer de útero es el tercero en incidencia entre las mujeres, tras el cáncer de mama y los tumores colorrectales. La mayor parte de los casos de cáncer de útero se diagnosticarán  después de la menopausia.  Entre los factores de riesgo para padecer un cáncer uterino destacan la obesidad, una menarquia precoz, una menopausia tardía, la ausencia de embarazos a lo largo de la vida. También existen factores genéticos que aumentan el riesgo de padecer  este tipo de cáncer. La mayoría de los casos se diagnostican en estadios precoces, dado que presenta signos de sospecha, generalmente sangrado vaginal.   

CÁNCER DE CÉRVIX UTERINO

El cáncer de cérvix uterino es poco frecuente entre las mujeres de los países desarrollados por la existencia de prevención primaria (vacuna anti-HPV) y secundaria (diagnóstico precoz o cribado). En 2015 menos de 2400 mujeres fueron diagnosticadas de cáncer de cérvix en nuestro país. Los signos de alerta son: el sangrado entre menstruaciones, el dolor o el sangrado durante el coito o un sangrado menstrual mucho más abundante y/o prolongado de lo habitual.

CÁNCER DE OVARIO

El cáncer de Ovario, es el menos frecuente pero  es el de peor pronóstico. Los signos y síntomas precoces  de la enfermedad son muy inespecíficos.  Es un tumor  que  puede crecer libremente en la cavidad abdominal, por lo que más del 70% de los casos se diagnostican  ya en etapas avanzadas. A pesar de ello existen tratamientos eficaces para todas las etapas de la enfermedad 


¿Cuáles son los tratamientos del cáncer ginecológico?

La estrategia de tratamiento dependerá de la localización del tumor diagnosticado (Cáncer de útero, cáncer de cérvix, cáncer de ovario o cáncer de vulva). En el comité se valorará y decidirá el mejor tratamiento para cada caso, que dependerá de las características específicas del tumor y de la propia paciente.

Existen diferentes tratamientos para el cáncer ginecológico que se utilizaran en muchos casos de forma combinada, dependiendo de la localización y de la  extensión de la enfermedad (estadio). Estos tratamientos son: Cirugía, Quimioterapia, Radioterapia, Tratamientos biológicos e Inmunoterapia.


¿Cómo se trata el cáncer de ovario?

El tratamiento del cáncer de ovario requiere la colaboración de diferentes especialistas. La Cirugía es un pilar fundamental ya que confirma el diagnóstico, nos proporciona la extensión de la enfermedad y constituye el primer tratamiento en la mayoría de los casos. La cirugía debe de ser realizada por un cirujano experto y con amplia experiencia, puesto que, tanto el tratamiento posterior, como la supervivencia de estas pacientes están en relación con la cirugía realizada.

Con una valoración de todos los factores, extensión de la enfermedad, tumor residual, características biológicas y personales de la paciente, en el comité multidisciplinar, se planifica el tratamiento complementario. En casi todos los casos se efectuará quimioterapia y en casos seleccionados antiangiogénico o terapias dirigidas. 

En los últimos años, diferentes estudios han demostrado que pacientes con cáncer de ovario y portadoras de mutaciones de unos determinados genes (BRCA1 y BRCA2), tienen mejor pronóstico, responden mejor a la quimioterapia y especialmente a un tratamiento específico (Inhibidores del PARP).


¿Se puede prevenir el cáncer de cérvix?

Afortunadamente, el cáncer de cérvix es un tumor que se puede prevenir la mayoría de veces. Existen dos tipos de prevención: Una es la detección precoz (cribado)  que se basa en detectar mediante citología vaginal, alteraciones celulares que produce el VHP en las células del cuello uterino, antes de desarrollar el tumor (etapa pre-cáncer). Estas lesiones pre-malignas pueden ser resecadas y de esta manera evitar el desarrollo del cáncer.  

La segunda, consiste en evitar la infección del HPV mediante la administración de una vacuna específica, que nos defiende del VPH. EL hecho de estar vacunado, no implica que se deje de realizarse el cribado, ya que existen diferentes tipos de virus y las vacunas no los cubren todos y por otra parte la vacunación de la población se ha iniciado recientemente.

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