Cirugía Endocrina HM Delfos

La cirugía endocrina es una especialidad quirúrgica que se encarga del estudio y tratamiento de las patologías que afectan a los órganos productores de hormonas, las glándulas tiroides, las paratiroides y las suprarrenales:

Glándulas Tiroides

La glándula Tiroides es una glándula en forma de mariposa situada en la base del cuello, concretamente debajo del cartílago tiroides o nuez de Adán. Su función es la de producir, almacenar y liberar hormonas tiroideas (T3 y T4) a la sangre, las cuales influyen en la actividad celular y controlan el metabolismo. 


Glándulas Paratiroides

Las glándulas paratiroides son pequeñas glándulas (dos superiores y dos inferiores) que se ubican en cada uno de los bordes posteriores de la Tiroides. Su función es la de controlar los niveles de calcio en huesos y torrente sanguíneo mediante la hormona paratiroidea (PTH).


Glándulas Suprarrenales

Las glándulas suprarrenales, como su nombre indica, son dos pequeñas glándulas que se encuentran en la parte superior de cada riñón. Estas glándulas producen hormonas muy importantes para el organismo, como el cortisol, la adrenalina y hormonas sexuales. 


Las glándulas tiroides, paratiroides y suprarrenales pueden padecer diversas afecciones, entre las cuales encontramos las siguientes:


Tiroides


Cáncer de tiroides

El cáncer de tiroides se produce por un crecimiento anormal de las células del tejido tiroideo que por el momento se desconoce su causa más allá de una mutación.  Algunos factores de riesgo son contar con síndromes genéticos (cáncer de tiroides familiar), ser mujer o hallarse expuesto a niveles altos de radiación. 

Aunque en las etapas principales este cáncer puede ser asintomático, a medida que avanza puede producir los síntomas siguientes:

● Bulto (nódulo) visible y apreciable al tacto bajo la piel del cuello.

● Cambios en la voz (ronquera).

● Dificultad para tragar.

● Ganglios linfáticos del cuello inflamados.

● Dolor de garganta.

El cáncer de tiroides puede clasificarse en diversos tipos según el tipo de células halladas en la tumoración, así como su patrón de aparición. Algunos de sus tipos son: 


Cáncer papilar

El cáncer papilar de tiroides es el cáncer de tiroides más frecuente y su prevalencia es mayor en mujeres de 20 a 40 años y en personas que han estado expuestas a radiación. Surge en las células foliculares, que producen y almacenan hormonas tiroideas.


Cáncer folicular de tiroides

El cáncer folicular de tiroides es el cáncer que afecta a las células foliculares de esta glándula, las cuáles son la mayor parte de ellas. La función de estas células es la de secretar las hormonas tiroideas T4 (tiroxina) y T3 (triyodotironina). Estas células usan el yodo sanguíneo para producir estas hormonas y así regular el metabolismo.


Cáncer anaplásico de tiroides

Este tipo de cáncer de tiroides es un tipo de cáncer invasivo y de crecimiento muy rápido, que suele aparecer con mayor prevalencia en personas mayores de 60 años, y con mayor proporción en mujeres.

En estos casos, podemos encontrar los siguientes síntomas más allá de los expuestos de forma general:

● Tos.

● Expectoración sanguinolenta.

● Respiración fuerte. 

● Dolor.

● Parálisis de las cuerdas vocales.

● Tiroides hipoactivas.


Cáncer medular de tiroides

El cáncer medular de tiroides (CMT) es un tipo de cáncer de tiroides que se origina en las células C parafoliculares, o células C, de la glándula. Estas células no producen hormonas tiroideas T3 y T4, sino una hormona llamada calcitonina. Este tipo de cáncer puede extenderse a los ganglios linfáticos y a otras estructuras cercanas y presentarse de forma hereditaria o por otras afecciones como las neoplasias endocrinas múltiples o los feocromocitomas.

Es el tipo de cáncer de tiroides más agresivo. 


El diagnóstico de estos tipos de cáncer se realiza mediante examen físico, análisis de sangre, ecografía, tomografía computarizada, resonancia magnética, imágenes nucleares con radioactivo de yodo o extirpación de biopsia con aguja fina. 

En cuanto al tratamiento, en la mayoría de los casos se procede de manera quirúrgica, pudiéndose realizar una extirpación de parte o toda la tiroides (tiroidectomía) o extirpación de los ganglios linfáticos del cuello. 

Otros tratamientos son la aplicación de yodo radioactivo, la radioterapia externa, la quimioterapia, la terapia dirigida o la inyección de alcohol. 


Nódulo tiroideo

Se denomina nódulo tiroideo a cualquier crecimiento anormal de las células del tejido de la tiroides. Son afecciones muy comunes, sobre todo a partir de los 60 años de edad, y el 90% de los nódulos tiroideos son benignos.

También suelen ser no funcionales y asintomáticos. Aunque pueden no ser funcionantes, en otros casos, pueden provocar un aumento de la hormona tiroidea.

Al ser, en muchos casos, asintomáticos, estos solo se detectan de forma visible cuando se aprecia un bulto en el cuello.

En casos poco frecuentes pueden producir dolor d garganta, oído y/o mandíbula, y si son de gran tamaño, presionar las vías respiratorias, causando dificultad para respirar y/o tragar, cosquilleo en la garganta o incluso ronquera si afecta a las cuerdas vocales.

Aunque sus causas no están del todo claras, se conoce que la presencia de la enfermedad de Hashimoto y una deficiencia de yodo son factores de riesgo para su aparición.

Para conocer si el nódulo o nódulos tiroideos son o no cancerígenos, más allá de un una exploración física y una analítica sanguínea, es posible que se precisen pruebas especializadas de tiroides tales como:

● Punción de tiroides con aguja fina.

● Gammagrafía de tiroides.

● Ecografía de la tiroides.

● Ultrasonidos de la tiroides.

● Estudios de laboratorio para conocer los niveles de hormonas tiroideas T3 y T4.

En lo referente a su tratamiento, sean o no cancerígenos, se recomienda la extirpación quirúrgica, si bien en los casos en que los nódulos sean pequeños y asintomáticos, se puede realizar controles periódicos.


Tiroiditis de Hashimoto

La tiroiditis de Hashimoto, también denominada tiroiditis crónica o enfermedad de Hashimoto es una enfermedad de la glándula tiroides que surge al producirse una reacción del sistema inmune en referente a ella. En muchos casos, puede conllevar una disminución de su función (hipotiroidismo).

Su prevalencia es mayor en mujeres de mediana edad y personas con antecedentes propios y familiares de enfermedades tiroideas.

Entre sus síntomas encontramos los siguientes:

● Estreñimiento.

● Problemas de concentración.

● Bocio o cuello engrosado.

● Piel seca.

● Pérdida de cabello.

● Fatiga.

● Aumento de peso leve.

● Menstruaciones abundantes o irregulares.

● Intolerancia al frío.

● Tiroides encogida.

El diagnóstico de esta afección se realiza mediante exámenes de laboratorio para conocer los niveles de hormonas tiroideas T3, T4 y TSH, anticuerpos tiroideos (anticuerpo TPO o antiperoxidasa tiroidea), sodio y colesterol, así como hemogramas completos. No suelen ser necesarias las pruebas de diagnóstico por imagen ni las biopsias.

En lo referente a su tratamiento, esta afección suele poderse tratar a nivel farmacológico, con tratamiento hormonal pero requerirá de controles por un especialista.


Enfermedad de Graves-Basedow

La enfermedad de Graves-Basedow es un tipo de tiroiditis autoinmune y que consiste en una sobrestimulación de la glándula tiroides, produciendo asimismo una excesiva producción de hormona tiroidea. Esta afección es mucho más prevalente en mujeres (en proporción 8:1 respecto a los varones) y en edades comprendidas entre los 20 y los 50 años. Se ha observado que su prevalencia aumenta también a más consumo de yodo.

Algunos síntomas de esta enfermedad son los siguientes:

● Aumento de la glándula tiroides.

● Exoftalmia (salida del globo ocular de la cuenca).

● Dermoapatías.

● Síntomas oculares.

● Temblores.

● Trastornos del ritmo cardíaco.

● Nerviosismo.

● Insomnio.

● Sudoración intensa.

● Pérdida de peso.

● Retracción de los párpados.

● Fatiga.

También pueden darse otros síntomas tales como: 

● Urticaria.

● Alopecia.

● Menstruaciones irregulares o inexistentes.

● Bajada de la densidad ósea.

● Ictericia.

● Hipercalcemia.

El diagnóstico de esta afección se realiza teniendo en cuenta la sintomatología referida, y mediante la realización de una gammagrafía tiroidea y ecografía.

En lo referente al tratamiento, suele recomendarse tratamiento farmacológico para inhibir la producción de hormona tiroidea. Si el bocio (el aumento de la glándula tiroides) es muy acusado y produce compresión en estructuras cercanas, es recomendable el tratamiento quirúrgico. 


Bocio multinodular

Se denomina bocio multinodular a cualquier alteración de la tiroides en que toda la glándula crece de manera irregular, por la presencia de diversos nódulos que aparecen debido a un estímulo anormal de hormona hipofisaria (TSH) y que aumenta el diámetro del cuello.

Esta afección es más frecuente en mujeres mayores de 60 años, y se aprecia que un factor desencadenante en su aparición es la deficiencia de yodo.

Algunos síntomas del bocio multinodular, si se produce desplazamiento o presión en estructuras vecinas son la dificultad respiratoria y/o de deglución y la afonía.

También pueden presentarse síntomas propios de las alteraciones hormonales relativas al hipertiroidismo o el hipotiroidismo, por ejemplo:

Hipertiroidismo

● Palpitaciones.

● Cansancio.

● Pérdida de peso.

Hipotiroidismo

● Intolerancia al frío.

● Cansancio.

● Piel seca.

● Somnolencia.

El diagnóstico de esta afección se realiza mediante inspección y palpación por parte del médico, además de poderse proceder con ecografías y gammagrafías tiroideas.

En lo referente a su tratamiento, la única solución definitiva es la resección mediante cirugía (tiroidectomía) sin embargo, también puede realizarse tratamiento farmacológico. 


Neoplasias endocrinas múltiples (MEn1 y MEn2)

Las neoplasias endocrinas múltiples son afecciones que reciben este nombre por causar una predisposición a padecer tumores endocrinos en alguna de las glándulas endocrinas y órganos como la tiroides, las paratiroides, las suprarrenales, la hipófisis o el páncreas.

Podemos distinguir entre la MEn 1 y la MEn2:

La MEn 1 (o por sus siglas en español NEM1) es una afección con tendencia hereditaria que produce crecimiento excesivo o desarrollo de tumoración en las paratiroides, la hipófisis y el páncreas. Para considerarse  que existe esta patología deberán darse tumores en al menos dos o más glándulas u órganos (páncreas, tiroides, paratiroides y suprarrenales)  o solo en una pero tener antecedentes familiares.

La sintomatología dependerá de la glándula o glándulas afectadas. Por ejemplo, en el caso de las paratiroides, suelen ser asintomáticos, pero también se puede observar un aumento de los niveles de hormona paratiroidea, lo que produce un aumento del calcio en sangre y puede conllevar a la aparición de cálculos renales.

En el caso de que sea la hipófisis la afectada, se da un aumento de hormona prolactina, que puede provocar lo siguiente:

● Anomalías menstruales.

● Secreciones mamarias (galactorrea) en mujeres no lactantes.

● Impotencia, disfunción eréctil.

● Inapetencia sexual.

● Deficiencias visuales.

● Cefaleas.

● Acromegalia (Aumento de la hormona de crecimiento).

Si se afectan las glándulas suprarrenales se puede producir Síndrome de Cushing.

La MEn 2 o NEM2, puede afectar a la tiroides, las suprarrenales y / o a las glándulas paratiroideas.

En algunos casos la MEn2 produce prurito en la piel a causa de una afección llamada liquen amiloide y en la mayoría de los casos, se da carcinoma medular o feocromocitomas.

En algunas ocasiones, como en el caso del tipo 1, pueden  apreciarse cálculos renales debido al aumento de calcio en sangre.

El diagnóstico de estas afecciones se realiza mediante pruebas genéticas, analíticas de sangre y orina para determinar los niveles hormonales, y en ocasiones, pruebas de diagnóstico por imagen.

El tratamiento de estas neoplasias consiste generalmente en extirpación quirúrgica del tumor, eliminación de la glándula afectada de ser preciso o tratamiento farmacológico. 

 

Paratiroides


Hiperparatiroidismo

El hiperparatiroidismo es un trastorno en el cual las glándulas paratiroides tienen una hiperactividad que produce niveles excesivos de hormona paratiroidea (PTH). Aunque la causa concreta tras su aparición se desconoce, se observa que cuando las glándulas paratiroides aumentan su tamaño, se presentan niveles altos de PTH.

Esta patología es más común en mujeres y a edades avanzadas (mayores de 60 años) o en personas que hayan recibido radiación en cabeza y cuello. Otros factores de riesgo son los siguientes: 

● Síndromes genéticos.

● Insuficiencia renal.

● Bajas cantidades de calcio en la dieta.

● Trastornos de la vitamina D.

● Desnutrición o malabsorción de los nutrientes.

Existen dos tipos de hiperparatiroidismo, el primario y el secundario según las causas que lo produzcan. El hiperparatiroidismo primario es aquél que aparece por problemas en estas glándulas y el secundario, por otra causa.

Entre los síntomas del hipertiroidismo encontramos dolor óseo, debilidad o fatiga, depresión y pérdida de memoria, huesos frágiles o con tendencia a las fracturas, aumento de la micción (en cantidad y frecuencia), cálculos renales, pérdida de apetito y náuseas.

El diagnóstico de esta afección se realiza, además de mediante examen físico, por analíticas sanguíneas para saber el nivel de PTH, calcio y fósforo, así como análisis de orina,  radiografías, tomografías computarizadas, exámenes de densidad ósea y ultrasonidos.

El tratamiento dependerá de la causa que pueda producirlo. En los casos de problemas de nutrición se recomendará la creación de una dieta específica de la mano de un nutricionista, y en algunos casos, también suplementación de calcio y/o vitamina D.

En casos de problemas renales también se recomendará realizar ejercicio físico moderado y regular, beber suficiente agua y en los casos más graves, realizar diálisis, un trasplante de riñón o cirugía en las paratiroides.


Adenoma de paratiroides

El adenoma de paratiroides o paratiroideo es un tumor benigno o no canceroso de las glándulas paratiroideas, el cual produce un aumento de los niveles de la hormona PTH. Aunque se desconoce la causa, se sospecha de un posible origen genético y de que el consumo de fármacos con litio o sufrir enfermedad renal crónica, puedan estar tras ello, puesto que estimulan estas glándulas y las agrandan.

Las mujeres mayores de 60 años tienen más riesgo de presentar esta tumoración.

Como en el caso del hiperparatiroidismo, el adenoma paratiroideo puede resultar asintomático o producir los siguientes síntomas, algunos de los cuales comparte con esa patología:

● Confusión.

● Estreñimiento.

● Pérdida de apetito y/o náuseas.

● Falta de energía.

● Dolor muscular.

● Micción abundante y frecuente.

● Fragilidad ósea y tendencia a las fracturas.

El diagnóstico, de igual forma consiste en analíticas sanguíneas y de orina para conocer los niveles de calcio, fósforo, vitamina D y hormona PTH, así como exámenes de densidad ósea, tomografías computarizadas, ecografías y resonancias magnéticas.

La cirugía es la forma de tratamiento más común y exitosa, aunque en casos leves no es preciso realizar ningún tratamiento más allá de la suplementación.


Suprarrenales


Cáncer suprarrenal 

El cáncer suprarrenal o de las glándulas suprarrenales es un tipo de cáncer que aparece en estas glándulas y es muy infrecuente. Suele afectar a menores de 5 años y a mayores de 40 y a personas afectadas por síndromes hereditarios.

Sus síntomas son los siguientes:

● Debilidad muscular.

● Aumento o pérdida de peso.

● Estrías rojizas o violáceas en la piel.

● Náuseas y/o vómitos.

● Hinchazón abdominal.

● Fiebre.

● Pérdida de apetito.

● Dolor de espalda.

● Cambios hormonales. En la mujer puede aparecer más vello facial, producirse caída del cabello  y menstruación irregular. En los hombres, aumento del tejido mamario y encogimiento de los testículos.

El diagnóstico del cáncer suprarrenal se realiza mediante analíticas de sangre y orina, pruebas de diagnóstico por imagen y biopsia del tejido suprarrenal. 

El tratamiento consiste en la cirugía para extirpar la masa cancerosa y los posibles órganos afectados. También se puede precisar de neoadyuvancia con radioterapia, quimioterapia o tratamiento farmacológico.


Síndrome de Cushing

El Síndrome de Cushing es una enfermedad rara (30 o 40 casos por millón de habitantes), de origen endocrino, que se produce cuando existe una sobreexposición a glucocorticoides. Fue reconocida por primera vez  en 1932 por el doctor Harvey W. Cushing, y también es denominada Hipercortisolismo. 

Aparece en personas de 15 a 60 años generalmente y tiene una clara prevalencia en el sexo femenino, con una proporción de 8:1 frente al masculino.

Entre los síntomas que manifiesta encontramos los siguientes:

● Obesidad en la barriga, con piernas delgadas. Aumento de peso.

● Estrías violáceas o rojizas en la cadera y el abdomen.

● Cara redondeada y roja.

● Acné.

● Problemas sexuales, como baja libido o disfunción eréctil.

● Hirsutismo (Aumento de la cantidad de vello corporal).

● Amenorrea (Desaparición de la menstruación).

● Aumento de la sensación de sed y de las micciones (en frecuencia y cantidad).

● Hipertensión arterial por retención de  sodio.

● Dolor de espalda y cabeza.

● Aparición de masa grasa entre los omoplatos (joroba).

● Debilidad muscular, sobretodo en la zona pélvica.

● Hematomas frecuentes por debilidad de los vasos sanguíneos.

● Fatiga.

● Diabetes.

● Problemas psicológicos como baja autoestima, ansiedad, depresión e incluso paranoia.

Las causas de la aparición del Síndrome de Cushing están relacionadas con la elevación de la hormona cortisol, y pueden ser la presencia de tumor en la glándula pituitaria (adenoma pituitario), tumor con liberación de hormona adrenocorticotrópica (ACTH), tendencia genética o problemas de las glándulas suprarrenales.

El diagnóstico de esta afección puede ser complicado y lento debido a su gran disparidad de síntomas que pueden confundirse con otras patologías. Más allá de la exploración física, el médico podrá solicitar analíticas de sangre, orina y saliva, pruebas de diagnóstico por imagen y biopsia de la glándula pituitaria.

En lo referente al tratamiento, este dependerá de la causa subyacente. Los tratamientos podrán ser farmacológicos para controlar los niveles de cortisol, o proceder a la cirugía, quimioterapia y/o radioterapia. 


Síndrome de Conn o Hiperaldoesteronismo

El Síndrome de Conn, también denominado Hiperaldoesteronismo es un trastorno endocrino que se produce ante la secreción excesiva de alesterona por las glándulas suprarrenales. Esto causa una retención de sodio y una pérdida de potasio que resulta en hipertensión.

Puede ser causado por tumores suprarrenales benignos, por hiperactividad de ambas glándulas suprarrenales (Hiperplasia suprarrenal bilateral) o por causa idiopática. Muy raramente tiene una causa de origen maligno. 

Entre los síntomas del Síndrome de Conn encontramos los siguientes:

● Aumento de la cantidad y frecuencia de las micciones.

● Sensación de sed.

● Trastornos de la visión.

● Palpitaciones.

● Dolor de cabeza.

● Calambres musculares y/u hormigueos.

● Parálisis transitorias.

A veces suele sospecharse su presencia cuando los pacientes hipertensos no mejoran con tratamiento farmacológico para controlar esta situación.

Su diagnóstico consiste en analíticas sanguíneas y de orina y pruebas de diagnóstico por imagen como la tomografía computarizada y la resonancia magnética.

El objetivo de todos los tratamientos es disminuir la hipertensión y controlar los niveles de aldosterona en sangre. Dependiendo de la posible causa subyacente que produzca el síntoma se podrán valorar una u otra opción de tratamiento. En los casos en que exista un tumor benigno se procederá a la extirpación de la glándula, mientras que en los casos idiopáticos o por hiperplasia suprarrenal bilateral se optará por el tratamiento farmacológico. 


Feocromocitoma

El feocromocitoma es un tipo de tumor poco común de las glándulas suprarrenales y que en la mayoría de los casos no son malignos. Este tipo de tumores producen una secreción excesiva de la epinefrina (o adrenalina), hormona que participa en los procesos metabólicos y controla la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Su aparición suele darse durante la primera etapa, y hasta la mitad de la adultez y parece tener una tendencia hereditaria.

La liberación de hormonas por el tumor puede producir los siguientes síntomas:

● Hipertensión.

● Palpitaciones.

● Sudoración intensa.

● Dolor de cabeza.

A medida que el tumor crece estos síntomas pueden durar más  o intensificarse, además de aparecer otros síntomas tales como:

● Dolor en el abdomen o tórax.

● Palidez.

● Pérdida de peso.

● Náuseas y/o vómitos.

● Convulsiones.

● Irritabilidad.

● Dificultad para respirar.

● Problemas de sueño.

El diagnóstico del feocromocitoma se realiza tanto  mediante exámenes de orina y sangre para determinar los niveles hormonales, como mediante pruebas de diagnóstico por imagen como la tomografía computarizada, la resonancia magnética o la tomografía por emisión de positrones (PET).

El tratamiento principal y más recomendable del feocromocitoma es la estabilización de la presión arterial para seguidamente proceder a la extirpación quirúrgica del tumor. En estos casos no se han observado beneficios de la quimioterapia o la radioterapia, por lo que, de no poderse extirpar el tumor, el tratamiento deberá centrarse en el control de los efectos de la epinefrina mediante tratamiento farmacológico específico además de fármacos hipertensivos. 


Carcinoma suprarrenal

El carcinoma suprarrenal es un tipo de cáncer que aparece en la parte externa, o corteza de la glándula suprarrenal. Dependiendo de si el tumor libera o no hormonas, será funcionante o no funcionante. La mayoría de estos casos se trata de tumores funcionantes, y aparecen sobre todo en personas afectadas por síndromes hereditarios.

Algunos síntomas generales son la aparición de una masa abdominal visible, dolor en la espalda y el abdomen y sensación de saciedad.

Dependiendo de la hormona que el tumor esté provocando excesivamente encontraremos los siguientes síntomas específicos:

Cortisol

● Aumento de peso, menos en las extremidades.

● Más cantidad de vello.

● Cara redondeada y rojiza.

● Aparición de una masa de grasa en la nuca.

● Debilidad muscular.

● Azúcar en sangre alto.

● Presión arterial alta.

● Voz más grave, órganos sexuales y mamas hinchados (en ambos sexos).

Aldosterona

● Calambres.

● Debilidad muscular.

● Sensación de sed.

● Micciones abundantes y frecuentes.

Testosterona (apreciable en mujeres)

● Vello facial.

● Acné.

● Calvicie.

● Pérdida de la menstruación.

● Voz más grave.

Estrógenos (apreciado en mujeres)

● Menstruaciones irregulares.

● Sangrado vaginal tras la menopausia.

● Aumento de peso.

Estrógenos (en hombres)

● Aumento del tejido mamario.

● Impotencia.

● Bajo impulso sexual.

El diagnóstico del carcinoma suprarrenal se realiza en primer momento por un examen físico y de antecedentes, seguido de análisis de orina, estudios bioquímicos de la sangre y pruebas de diagnóstico por imagen como la tomografía computarizada, resonancia magnética, angiografía y venografía suprarrenal, y tomografía por emisión de positrones. También se puede solicitar la realización de una biopsia.

El tratamiento de este carcinoma depende del estado de avance en que se halle, sin embargo, el tratamiento principal es la cirugía extirpadora, con neoadyuvancia de quimioterapia y/o radioterapia.


Hiperplasia suprarrenal bilateral

La hiperplasia suprarrenal bilateral o congénita es un trastorno de las glándulas suprarrenales de tipo genético, que se identifica en la mayor parte de los casos en la infancia, o al poco tiempo de nacer.

Esta afección puede producir una deficiencia de cortisol (hormona que regula la presión arterial, los niveles de azúcar en sangre, la energía y controla el estrés) o de aldosterona (que participa en el control del sodio y en el equilibrio de los líquidos en el cuerpo), así como un aumento de las hormonas sexuales masculinas.

Algunos síntomas de esta patología son los siguientes:

● En niñas, agrandamiento del clítoris o genitales ambiguos.

● Aparición muy temprana de vello.

● Crecimiento muy rápido pero estatura más baja que la media en edad adulta.

● Acné intenso.

● Voz grave.

● Menstruaciones irregulares o inexistentes.

En recién nacidos, la falta de ciertas hormonas puede provocar enfermedades renales y de otra naturaleza que pongan en riesgo la vida.

En el 95% de los casos la Hiperplasia suprarrenal se produce por la falta de la enzima 21-hidroxilasa. Esta tendencia se hereda porque o los dos padres son portadores o padecen esta situación clínica.

El diagnóstico de esta afección puede producirse mediante análisis prenatales (amniocentesis y/o análisis de la placenta), así como por exploración física, análisis genéticos y analíticas sanguíneas y de orina.

El tratamiento puede ser básicamente hormonal, si bien, en el caso de las mujeres se puede también proceder a la cirugía reparadora.


Incidentalomas

Los incidentalomas son tumores hallados de forma incidental, por sorpresa, en una o ambas glándulas suprarrenales al realizar pruebas de diagnóstico por imagen con otra finalidad. Pueden ser o no cancerosos y dependiendo de si liberan o no hormonas se definen como funcionantes o no funcionantes.

Este tipo de tumores puede ser causado por un exceso de hormonas (funcionantes) debido a la presencia de otra patología suprarrenal, como todas las mencionadas, o por otras causas (no funcionantes), como quistes, adenomas o metástasis originada en otro punto.

Los síntomas de los incidentalomas dependerán de la hormona que se halle en exceso. Si existe un exceso de cortisol, se podrán presentar los siguientes síntomas:

● Cambios de peso.

● Debilidad muscular y/o fatiga.

● Exceso de vello facial y corporal en mujeres.

● Menstruación irregular.

● Descenso de la densidad ósea.

● Acné.

● Estrías violáceas y piel que se amoratona fácilmente.

● Presión alta.

● Alto nivel de glucosa en sangre.

● Trastornos del sueño y problemas psicológicos como depresión o ansiedad.


En los casos en que sea la epinefrina la que se halla aumentada, se podrán apreciar estos signos:

● Taquicardia y/o arritmias.

● Sudoración profusa.

● Dolores de cabeza intensos.

● Temblores.

● Palidez.

● Presión alta.

En los casos en que es la aldosterona la que se halla en demasiada cantidad también puede aparecer debilidad muscular y presión alta.

El diagnóstico de los incidentalomas, como hemos comentado, suele ser accidental pero el médico especialista puede estudiar su historial clínico, sus antecedentes familiares y sus síntomas, además de realizar un examen físico (valorando la presión arterial, el pulso, el peso y otros signos vitales).

También podrán realizarse analíticas de sangre y orina para medir los niveles hormonales.

El tratamiento de los incidentalomas depende de la causa que los provoca. Puede realizarse una extirpación quirúrgica de la glándula u optar por terapia hormonal.


Equipo médico de Cirugía Endocrina

El equipo de cirugía endocrina está formado por:


Dr. Cesar Ginestà i Martí

El Dr. Cesar Ginesta i Martí, cuyo nombre está relacionado con la clínica HM Delfos desde su creación, puesto que la fundación de esta clínica reside en esta familia, es Director de Cirugía General y Digestiva de HM Delfos. Es especialista en cirugía de esófago, gástrica, colorrectal, de la pared abdominal, endocrina y hepatobiliopancreática.

Además, es especialista senior de Cirugía General y Digestiva en el Hospital Clínic de Barcelona. 

Dr. Mauro Valentini

El Dr. Valentini es experto en Cirugía Endocrina (tiroides y paratiroides) y Jefe Clínico en el Hospital de Granollers.

Dr. Gabriel Cárdenas

El Dr. Cárdenas es adjunto de HM Delfos y especialista en cirugía colorrectal. Encargado de formación MIR en el Hospital Clínic. Actualmente se halla doctorando en Cirugía Hepatobiliopancreática en el Hospital Clínic.

Dr. Luis Tresierra

El Dr. Luis Tresierra es Adjunto de HM Delfos y especialista en cirugía hepatobiliopancreática.

Dra. Mayra Velasques

Experta en endocrinología. Trata enfermedades del tiroides, paratiroides, suprarrenales, crecimiento, obesidad, diabetes y dislipemias. Especialista en el Hospital Vall d’Hebrón. 

Silvia Zaragoza

Nutricionista.


¿Por qué realizarse una Cirugía Endocrina en HM Delfos?

En HM Delfos nos diferenciamos de otros equipos médicos por la valoración específica y profunda de cada caso y la atención a nuestros pacientes:

● Valoración personalizada

Valoramos cada caso de forma específica, realizando la valoración prequirúrgica de cada caso planteado, y realizando una discusión en el comité específico de cada patología.

● Seguimiento 24/365

Visitamos y realizamos seguimientos a nuestros pacientes de forma presencial o telefónica, incluso en fines de semana y festivos, estando disponibles para el tratamiento de cualquier complicación en el momento en que ocurre. Estamos disponibles las 24 horas, los 365 días.

● Equipo especializado en cirugía endocrina

Trabajamos con equipos especializados de cirujanos y especialistas. 

● Pruebas diagnósticas innovadoras

Solicitamos gran cantidad y variedad de las más innovadoras pruebas diagnósticas y trabajamos con la última tecnología, además de apostar por técnicas conservadoras.  


> Preguntas frecuentes sobre Cirugía Endocrina



> Descubre más información sobre nuestro Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo HM Delfos



 Servicio de Cirugía Endocrina HM Delfos

  • Teléfono: 93 254 50 50
  • Horario: 

> Lunes a jueves: 08:00-19:00h

> Viernes: 8:00-15:00h


> Preguntas frecuentes


¿Qué es una punción con aguja fina del tiroides?

​La punción con aguja fina es un método de diagnóstico de cáncer de tiroides que consiste en la aspiración, mediante una aguja larga y fina, de una muestra de tejido tiroideo sospechoso (biopsia). Esta aguja se introduce a través de la piel y el nódulo y es guiada precon precisión gracias a imágenes por ecografía. 

¿Qué es el tratamiento con radioyodo en el cáncer de tiroides?

El tratamiento con radioyodo es un tratamiento del cáncer de tiroides que consiste en la aplicación o consumo de altas dosis de un tipo de yodo radiactivo en forma líquida o en cápsula, que las células tiroideas captan en su gran parte y cuyo exceso se elimina por la orina y no causa otros problemas al organismo.

Suele utilizarse este método en casos de tiroidectomía en que haya podido quedar tejido proclive a volverse canceroso o en casos en que el cáncer haya reaparecido.

Los efectos secundarios de este tratamiento pueden comprender sequedad en la cavidad bucal, ojos inflamados, alteraciones del gusto y del olfato, dolor en la boca y fatiga. 

Se recomendará seguir medidas de precaución como evitar el contacto con personas cercanas para evitar la exposición radiactiva.


¿Qué es el acceso transaxilar?

​El acceso transaxilar es un acceso quirúrgico mínimamente invasivo en que se llega a la glándula tiroides, en el cuello, por vía endoscópica desde la axila. Este tipo de operación tiene muy buenos resultados estéticos, pues la cicatriz es prácticamente invisible. 

¿Qué es el acceso transoral?

El acceso transoral es un acceso quirúrgico mínimamente invasivo para acceder a la tiroides (también a las paratiroides) desde la cavidad oral, concretamente haciendo tres pequeñas incisiones en la parte interna del labio inferior. 

Tras la piel de esta zona se hace entrar, por estas incisiones, el laparoscopio y una óptica para así proceder a la cirugía de estas glándulas sin cicatriz externa visible. 

¿Qué riesgos tiene la cirugía de tiroides?

La cirugía tiroidea puede presentar riesgos o complicaciones derivados de la misma cirugía o por el uso de anestesia, tales como:

● Cicatrices.

● Hipoparatiroidismo.

● Lesiones del nervio laríngeo o recurrente.

● Hemorragias.

● Infección.

● Sustitución de la hormona tiroidea de por vida.

¿Qué es un queloide?

​Los queloides son masas de tejido cicatrizal de crecimiento exagerado que pueden producirse tras incisiones quirúrgicas y otras lesiones cutáneas y con aspecto similar a una arruga violácea. Estas lesiones pueden tratarse de forma tópica, con parches de corticoides o cirugía reparadora. 

¿Qué es el nervio recurrente y para qué sirve?

​Los nervios recurrentes o nervios laríngeos inferiores son ramificaciones del nervio vago (uno derecho y el otro izquierdo), que conducen impulsos motores y sensitivos. Son responsables  de las estructuras de la laringe, faringe, esófago y tráquea y pueden dañarse, normalmente, por intervenciones quirúrgicas de la tiroides, lo que puede provocar voz gutural o susurrante.

¿Qué es la monitorización del recurrente?

​Durante una cirugía de tiroides, para no dañar el nervio recurrente, muy cercano, se utiliza un dispositivo que emite estímulos eléctricos, los cuáles son respondidos muscularmente por la laringe. Esta respuesta muscular informa al equipo médico de que sus maniobras no están dañando el nervio, por lo tanto es un recurso tecnológico que aumenta la seguridad de la intervención. 

¿Qué es el bloqueo Alpha y Beta?

​Los fármacos bloqueadores alfa son una clase d3e fármacos utilizados para reducir la presión arterial alta. Por el contrario, los betabloqueadores, son utilizados no solo para la hipertensión, sino también en casos de feocromocitomas, y actúan como antagonistas de la adrenalina. Son tratamientos imprescindibles en algunos tumores de la suprarrenal antes de realizar la intervención quirúrgica.

¿Se deben tomar hormonas si te extirpan la tiroides?

​Si se extrae solo una parte de la tiroides (tiroidectomía parcial), es posible que la tiroides pueda seguir liberando hormona tiroidea sin problemas. Sin embargo, si la tiroidectomía es total se deberán tomar fármacos para sustituir su función cada día.

¿Qué es el Síndrome del hueso hambriento?

​El Síndrome del hueso hambriento es una entidad clínica que refiere hipocalcemia, hipofasfetemia e hipomagneseia en sangre, especialmente bajos niveles de calcio debido a un excesiva reabsorción ósea del mismo y que suele aparecer tras una paratiroidectomía o en casos de Enfermedad de Graves- Basedow.

¿Qué son la hipercalcemia y la hipocalcemia?

La hipercalcemia y la hipocalcemia, como sus nombres indican, son trastornos del metabolismo del calcio.  

La hipercalcemia es una patología en la que el nivel de calcio en la sangre es superior al normal. En la mayoría de los casos es producida por un cáncer o hiperparatiroidismo.

Puede generar síntomas como fatiga, depresión, confusión, anorexia, náuseas, estreñimiento, poliuria (micciones abundantes) y arritmias. 

Por su parte, la hipocalcemia es una patología en la que el nivel de calcio en la sangre es inferior al normal. Puede ser provocada por enfermedades de las glándulas paratiroideas, trastornos renales, la dieta o ciertos fármacos.

Algunos de sus síntomas son los calambres musculares, confusión, depresión, problemas de memoria, hormigueo en los labios, manos y pies, rigidez y dolor muscular. 


¿Por qué se alteran los niveles de calcio en el hiperparatiroidismo?

​El hiperparatiroidismo produce un aumento incontrolado de hormona paratiroidea (PTH), la cual tiene la función de controlar los niveles de calcio en sangre. Si los niveles de esta hormona son patológicamente altos, como en este caso, se  produce un aumento de calcio en la sangre.

¿Por qué el hiperparatiroidismo produce piedras en el riñón?

El hiperparatiroidismo produce niveles muy altos de hormona paratiroidea, la cual es la encargada de controlar los niveles de calcio. Si existe demasiada PTH puede producirse un exceso asimismo de calcio en sangre.

Los riñones son órganos cuya función principal es filtrar y limpiar la sangre, por lo que están muy expuesto a  altos niveles de calcio si las paratiroides se hallan enfermas. Si el calcio es excesivo, este se acumula y deposita en los riñones y forma los denominados cálculos renales de calcio, los más frecuentes.

¿Qué es el sistema Bethesdas?

El sistema Bethesdas es un método de clasificación citológica (del estudio de la célula, sus funciones y estructura) de los nódulos tiroideos, muy útil para conocer el grado de malignidad de estos, con hasta 6 niveles (de menos a mayor probabilidad de malignidad). Cuando el paciente recibe el informe, en este puede ver una numeración romana, que va desde el nivel I hasta el nivel VI, los cuáles tienen el siguiente significado:

• I: Muestra insuficiente.

• II: Resultado benigno.

• III: Lesión folicular o de significado incierto.

• IV: Neoplasia folicular o probable neoplasia folicular.

• V: Diagnóstico presuntivo de cáncer (50-75% de probabilidad).

• VI: Resultado maligno (97-99% de probabilidad).

Este sistema se creó en 2007 con el objetivo de estandarizar y consensuar la terminología del estudio tiroideo, ya que se trata de un método objetivo y unificado a nivel mundial. 


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