Cirugía Colorrectal en HM Delfos

La cirugía colorrectal es una especialidad de la cirugía dedicada al tratamiento de afecciones que afectan al colon y al recto, partes finales del sistema digestivo, donde finalizan los procesos de absorción de nutrientes. El equipo médico especialista en cirugía colorrectal aúna una alta experiencia con larga trayectoria. Además, cuenta con formación a la vanguardia en cirugía por laparoscopia y mínimamente invasiva en hospitales de referencia como el Hospital Clínic y el de Sant Pau. Finalmente, a la gran calidad de equipo médico se une la última tecnología, siendo el único centro que cuenta con TAC intraoperatorio, técnicas de realidad aumentada con la fluorescencia con verde de indocianina, quirófanos integrados y el mejor material de cirugía laparoscópica.

¿Qué patologías se tratan desde el servicio de cirugía colorrectal de HM Delfos?

Tanto en el colon como en el recto, pueden producirse algunas enfermedades, por ello, los servicios de cirugía colorrectal están dirigidos a los pacientes que padezcan las siguientes patologías:


Divertículos de colon y diverticulitis

Los divertículos son pequeñas bolsas que aparecen en la mucosa del interior del intestino, y salen hacia el exterior a causa del aumento de presión en el colon. En la mayoría de los casos, aparece en el lado izquierdo del intestino grueso, el sigma.

Los divertículos de colon son frecuentes, sobretodo a partir de los 40 años y en muchos casos, las personas afectadas son asintomáticas.

Por otra parte, si los divertículos se infectan o inflaman, estaríamos ante un caso de diverticulitis. Esta afección puede producir dolor abdominal, náuseas y vómitos, fiebre y cambios en los hábitos intestinales.

Aunque en casos leves se puede tratar con reposo, dieta líquida y antibióticos y analgésicos, en casos más complicados deberá recurrirse a la cirugía, especialmente si existen complicaciones como perforaciones, fístulas, abscesos, o si la diverticulitis es recurrente o el sistema inmune del paciente está debilitado.

La cirugía de la diverticulitis puede realizarse mediante extirpación del sigma por vía laparoscópica. 

Una colostomía es un procedimiento quirúrgico en que se realiza una abertura en la pared abdominal y se hace pasar un extremo del intestino grueso a través de esta. Así, se crea  un orificio (estoma) que permite la evacuación del contenido del colon hacia el exterior (de forma temporal o permanente) mientras el colon acaba de recuperarse. Esta cirugía es la que se realiza en casos de urgencia y que deberemos evitar tratando a los pacientes antes de llegar a este punto siempre y cuando sea posible

Sin embargo, por sus resultados, siempre que el equipo médico cuente con experiencia en esta técnica, es preferible la extirpación del sigma y la unión directa sin necesidad de el ano contranatura, siendo esta la técnica utilizada en HM Delfos.


Enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa

La enfermedad de Crohn es una enfermedad intestinal, de tipo crónico, que consiste en la inflamación de cualquier tramo del aparato digestivo, desde la boca hasta el recto. Sin embargo, el punto más afectado suele ser el íleon, la zona más distal del intestino delgado. 

Suele afectar sobretodo a personas con edades comprendidas entre los 15 y los 35 años y aunque su causa aún no está clara, se sospecha de una base autoinmune.

Los síntomas principales de la enfermedad de Crohn, son el dolor abdominal con cólicos, fatiga, fiebre, inapetencia, dolor al realizar deposiciones, diarrea y pérdida de peso involuntaria.

Por otra parte, la colitis ulcerosa es una enfermedad relacionada, la cuál afecta al revestimiento del colon y del recto. Estas zonas resultan inflamadas, apareciendo incluso llagas o úlceras en estas partes del tubo digestivo. Al igual que en el caso anterior, la causa de la colitis ulcerosa se desconoce, pero las personas que padecen esta afección suelen tener problemas inmunológicos.

Estos problemas se pueden tratar, en casos leves, controlando los niveles de estrés, con tratamiento farmacológico y con una dieta adecuada (evitando la fibra y las grasas), además de beber mucha agua y comer en pequeñas cantidades.

Por el contrario, en casos más graves, se deberá optar por la cirugía o colectomía, es decir, una extirpación de la parte afectada del intestino. Este procedimiento puede realizarse mediante laparoscopia, o mediante cirugía abierta.

En la colectomía laparoscópica, el cirujano realiza varias incisiones de media pulgada en el abdomen, introduce el laparoscopio, y con ayuda del monitor, secciona la parte dañada, la retira y conecta nuevamente los extremos.

La cirugía abierta, por el contrario, se realiza de igual manera, sin embargo, en este caso el profesional realiza una incisión de 6 a 8 pulgadas (entre 15 y 20 cm) a lo largo del abdomen, por la que accede a la zona dañada.

Además, el cirujano puede optar por realizar una ileostomía, la realización de una apertura en el abdomen sacando el extremo del íleon.


Colitis isquémica

La colitis isquémica es una afección intestinal que se produce cuando se da una pérdida de irrigación sanguínea aguda pero transitoria al colon. Al no aportarse el flujo sanguíneo necesario para hacer frente a las necesidades metabólicas del colon, se produce inflamación, ulceración en la mucosa e incluso hemorragias.

La colitis isquémica parece tener un origen multifactorial, y sus síntomas principales son diarrea sanguinolenta, dolor abdominal y en la zona afectada.

Además, puede producir una respuesta inflamatoria sistémica que puede producir taquicardia, hipotensión, taquipnea (ritmo de la respiración acelerado) y fiebre sin foco infeccioso. Incluso, puede concluir con un estado de shock que provoque fallo multiorgánico.


Pólipos de colon 

Los pólipos de colon son partes de tejido que ha crecido de forma anormal en el interior del intestino grueso. Estos pequeños bultos puedes ser de varios milímetros a varios centímetros, planos o elevados, y en estos casos, con forma hinchada (sésiles) o con tallos cortos (pedunculados).

No dan síntomas y en la mayoría de los casos no son peligrosos, si bien también pueden volverse cancerosos o serlo de inicio. La poliposis hereditaria familiar es un trastorno hereditario en que se presentan muchos pólipos (incluso 100 o más) precancerosos a lo largo del colon y del recto.  

Un correcto control mediante colonoscopia evitará la aparición de un cáncer de colon originado en un pólipo. Esto se realiza sacando los pólipos por endoscopia con sedación. (polipectomía) y un buen protocolo de seguimiento posterior. 


Cáncer colorrectal

El cáncer colorrectal es el cáncer mas diagnosticado en la población española, tanto en hombres como en mujeres, ya que se diagnostican aproximadamente 135 casos al día. En cuánto a mortalidad, este cáncer se sitúa en segundo lugar en ambos sexos, sin embargo, este cáncer tiene buen pronóstico si se detecta en estadios iniciales.

Dependiendo de la parte en que aparezcan los pólipos (el colon o el recto), que pueden ser o volverse tejido canceroso, hablaremos de cáncer de colon o de cáncer rectal.

Algunos factores de riesgo para el padecimiento de cáncer colorrectal son la edad avanzada, el sedentarismo, padecer diabetes u obesidad, el tabaquismo, el consumo de alcohol, mantener una dieta baja en fibra y alta en grasas, tener antecedentes personales de este cáncer o pólipos, padecer otras afecciones intestinales inflamatorias o contar con antecedentes familiares de cáncer colorrectal o pólipos.

Contar con antecedentes familiares de este tipo de afección, o de otros tipos de cáncer a temprana edad (Síndrome de Lynch) es un factor determinante, y que debe iniciar el contacto con el médico y la realización de pruebas médicas.

El diagnóstico del cáncer colorrectal puede realizarse por varias vías como son la resonancia magnética, la prueba de detección de sangre oculta en las heces, el análisis de CEA o la fibrocolonoscopia (comúnmente denominada colonoscopia). 

La prueba de detección de sangre oculta en las heces, o FOBT por sus siglas en inglés, es una prueba que sirve para detectar sangre en la materia fecal, la cuál puede ser signo de un cáncer colorrectal. 

Existen dos tipos de FOBT. Puede realizarse con guayacol (una sustancia de origen vegetal) o la inmunohistoquímica (con anticuerpos). En la primera, al entrar en contacto la muestra de las heces con el guayacol de la tarjeta, esta cambia de color, mientras que en la segunda, el anticuerpo se adhiere a la hemoglobina.

Aunque para la prueba con guayacol puede restringirse el consumo de varios alimentos o fármacos antes, para la prueba inmunohistoquímica puede no ser necesario.

Por otra parte, el análisis de CEA es un análisis de sangre que determina si existe presencia de el Antígeno Carcinoembrionario (CEA por sus siglas en inglés). Este antígeno está presente durante la fase embrionaria pero después del nacimiento desaparece. Si esta proteína aparece en la edad adulta puede indicar la presencia de un cáncer, aumentando su cantidad sobretodo en los casos de cáncer colorrectal.

Finalmente, la fibrocolonoscopia, endoscopia o colonoscopia es una prueba de vital importancia en el diagnóstico y prevención de los pólipos y el cáncer colorrectal, que suele realizarse por primera vez en torno a los 50 años si no existen antecedentes.

La colonoscopia consiste en la introducción de un instrumento tubular alargado y flexible por el ano. Este instrumento cuenta en su extremo distal una cámara, que con la emisión de luz puede captar imágenes en tiempo real y reproducirlas en un monitor.

Con ello, se puede explorar la totalidad del recorrido del colon, así como tomar biopsias o realizar algunas actuaciones.

Se trata de un procedimiento muy seguro y eficaz que se realiza de forma ambulatoria y bajo sedación, por lo que el paciente no siente ningún dolor.  

En cuánto al tratamiento del cáncer colorrectal es siempre quirúrgico, existiendo dos posibilidades, la colectomía abierta o la laparoscopia. 

En el caso de que el cáncer se presente en el recto, hablaríamos de una amputación abdominoperineal o cirugía de MILES, que consiste en la extirpación completa del recto y el ano, con el aparato esfinteriano, produciendo un estoma permanente.

Tras la operación, el tratamiento puede reforzarse con adyuvancia, es decir, con tratamiento de quimioterapia o farmacológico de apoyo. 


Carcinomatosis

La carcinomatosis peritoneal o del peritoneo es una diseminación tumoral que afecta al peritoneo o a órganos vecinos. Su tratamiento se basa en la extirpación del peritoneo y en muchas ocasiones también de partes de los órganos afectados, como el colon. 

La cirugía de la carcinomatosis suele ir asociada a la infusión de quimioterapia intraoperatoria a alta temperatura. 


Síndrome de Lynch

El Síndrome de Lynch, también denominado cáncer colorrectal no asociado a poliposis (HNPCC por sus siglas en inglés) es una enfermedad hereditaria que aumenta la probabilidad de presentar cáncer colorrectal sin presencia de pólipos. Es el síndrome hereditario más frecuente en el desarrollo del cáncer colorrectal (se considera que en una proporción de 3 cada 100 casos). 

Las personas con síndrome de Lynch pueden presentar aparición de cáncer colorrectal a edades más tempranas, así como antecedentes familiares de cáncer de colon a edades tempranas, así como de endometrio, de ovario, riñón, del intestino delgado o de hígado.


Proctitis

La proctitis es una inflamación del tejido del recto. Esta inflamación es común en personas con otros problemas como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, con ETS, que presenten un estoma, que hayan utilizado o utilicen radioterapia o que cuya dieta esté ampliamente basada en los alimentos proteicos.

Los síntomas principales de la proctitis son dolor al evacuar, diarrea, sangrado rectal, secreción o mucosidad, sensación de taponamiento o de evacuación inacabada, dolor al lado izquierdo del abdomen e incluso en casos de sangrado grave, anemia. 


Eventración o hernia pericolostomía

Denominamos eventración a la consecuencia de una mala cicatrización de una incisión realizada en la pared abdominal tras una cirugía. Esta mala cicatrización provoca que se produzca un orificio en el tejido abdominal por el que puede salir contenido intraabdominal (como algunas vísceras tras la pared abdominal) con riesgo de incarceración (atrapamiento) o estrangulación de estas estructuras, con sus consecuentes problemas de funcionamiento.

La eventración puede deberse a causa del paciente, de complicaciones en la intervención quirúrgica o a causas relativas a la actuación del cirujano.

En lo referente al paciente, la eventración puede aparecer por obesidad, mala nutrición, consumo de corticoides o inmunodepresores o enfermedades del colágeno.

En casos de complicaciones en la intervención quirúrgica, algunas causas son las intervenciones contaminadas, defectos en la pared abdominal o un cierre de esta con mucha tensión.

Finalmente, en lo que respecta a la actuación del cirujano, la eventración puede darse a causa de una incorrecta técnica de cierre de la pared abdominal.

Por otra parte, la hernia pericolostomía se produce por la creación de un estoma, sin embargo, con el transcurso del tiempo el orificio del estoma puede agrandarse y dejar pasar no solo el colon, sino también otras estructuras.


Vólvulo de sigma y vólvulo de colon

En medicina se define vólvulo como la torsión de una parte del intestino sobre sí mismo.

El vólvulo de sigma o vólvulus de sigmoides es una afección del colon sigmoides, la parte descendente e izquierda del colon, que desemboca en el recto. El vólvulo de sigma se produce por un alargamiento y dilatación graduales de esta parte del colon seguida de una torsión de su eje en el mesenterio.

El mesenterio es un repliegue del peritoneo (una membrana que cubre la parte interna de la pared abdominal y de órganos, y que actúa como sostén de estos y los conecta con los vasos sanguíneos), que mantiene los intestinos en su posición uniéndolos a la parte posterior de la cavidad abdominal.

Esta torsión provoca una obstrucción que conlleva a un compromiso del flujo sanguíneo y deficiencia de oxígeno que pueden concluir en necrosis (muerte del tejido) y perforaciones.

Este vólvulo es el más común y provoca entre el 50 y el 75% de los casos de obstrucción intestinal a nivel mundial.

Por otra parte, el vólvulo de colon, es asimismo una torcedura del mesenterio, pero de cualquier segmento del colon. 

Los síntomas principales de los vólvulos intestinales son dolor abdominal, estreñimiento, vómitos y rectorragia (presencia de sangre roja o fresca, sola o junto a las heces). 

El tratamiento es variable según la región afectada y la gravedad de la lesión, pero en los casos más graves, es necesaria la sección de la porción del intestino afectada.


Dolicosigma y dolicocolon

Las palabras dolicosigma y dolicocolon derivan del griego “dolichos” (carrera larga) y la referencia a las distintas partes del colon, el sigma o el colon. El dolicosigma es un sigma anormalmente largo, y el dolicocolon, un intestino grueso anormalmente largo. 

Estas dos formas del colon no son en sí mismas patologías, por lo que no precisan de tratamiento, si bien, pueden predisponer a los vólvulos anteriormente mencionados, así como, en el caso del dolicocolon, interponerse entre el diafragma y el hígado. 


Equipo médico de cirugía colorrectal

El equipo de cirugía colorrectal está formado por:


Dr. Cesar Ginestà i Martí

El Dr. Cesar Ginestà i Martí, cuyo nombre está relacionado con la clínica HM Delfos desde su creación, puesto que la fundación de esta clínica se llevó a cabo por la familia Martí y Ginestà, es Director de Cirugía General y Digestiva de HM Delfos. Es especialista en cirugía de esófago, gástrica, colorrectal, de la pared abdominal, endocrina y hepatobiliopancreática.

Además, es especialista senior de Cirugía General y Digestiva en el Hospital Clínic de Barcelona.

Dr. Gabriel Cárdenas

El Dr. Gabriel Cárdenas, es adjunto de HM Delfos, especialista en Cirugía colorrectal con formación MIR en el Hospital Clínic.

Dr. Elvis Vargas 

Dr. Elvis Vargas, es adjunto de HM Delfos especialista en Cirugía colorrectal y Proctología.

Dr. Jesús Bollo

Dr. J. Bollo, es especialista en cirugía de colon y recto en el Hospital de Sant Pau.


¿Por qué realizarse una cirugía colorrectal en HM Delfos?

En HM Delfos nos diferenciamos de otros equipos médicos por la valoración específica y profunda de cada caso y la atención nuestros pacientes:

• Valoración personalizada

Valoramos cada caso de forma específica, realizando la valoración prequirúrgica de casa caso planteado, y realizando una discusión en el comité específico de cada patología.

• Seguimiento 24/365

Visitamos y realizamos seguimientos a nuestros pacientes de forma presencial o telefónica, incluso en fines de semana y festivos, estando disponibles para el tratamiento de cualquier complicación en el momento en que ocurre. Estamos disponibles las 24 horas, los 365 días.

• Equipo especializado en cirugía colorrectal

Trabajamos con equipos especializados de oncólogos y cirujanos, además de con especialistas en aparato digestivo en los caos de enfermedades inflamatorias.

• Pruebas diagnósticas innovadoras

Solicitamos gran cantidad y variedad de las más innovadoras pruebas diagnósticas y trabajamos con la última tecnología, además de apostar por técnicas conservadoras, evitando siempre que sea posible las colostomías. Seguimos los protocolos específicos con TAC, fibrocolonoscopias, test de sangre oculta en heces y demás procedimientos.

• Soporte con neoadyuvancia

Tras los tratamientos, damos soporte con neoadyuvancia, tratamientos de apoyo, en los casos que lo precisen, y realizamos seguimientos por parte de los equipos de oncología y cirugía. 

• Equipo de oncología de reputado prestigio, con amplia experiencia y formación a la vanguardia. 


Preguntas frecuentes sobre la Cirugía Colorrectal 

> Descubre más información sobre nuestro Servicio de Cirugía General y Digestiva HM Delfos



​​​​​​​ Cirugía Colorrectal HM Delfos

  • Teléfono: 93 254 50 50
  • Horario: 

> Lunes a jueves: 08:00-19:00h

> Viernes: 8:00-15:00h




> Preguntas Frecuentes

¿Qué dieta debe hacerse en los casos leves de diverticulitis?

La terapia nutricional para la diverticulitis se inicia con solo líquidos o alimentos blandos por unos días, como caldos o zumos, infusiones, helados de hielo sin pulpa o gelatina, para seguidamente, añadir los siguientes alimentos:

• Fruta enlatada o cocida, sin semillas ni cáscara.

• Huevos, pescado y aves de corral.

• Verdura enlatada o cocida.

• Cereales bajos en fibra.

• Leche, yogur y queso.

• Arroz blanco, pasta y fideos.

Estos alimentos se escogen para no estimular el colon y facilitar su recuperación.


¿Qué seguimiento hay que hacer en el cáncer colorrectal?

Tras una intervención por cáncer colorrectal, será preciso realizar revisiones periódicas. Durante los primeros tres primeros años es aconsejable realizarlas cada tres o cuatro meses y seguidamente ir espaciándolas.

El riesgo de reaparición de la enfermedad disminuye con el paso del tiempo, por lo que pasado el quinto año, estas revisiones pueden hacerse anualmente.

El seguimiento del cáncer colorrectal, más allá de la visita con el especialista, comprenderá pruebas como colonoscopias, analíticas completas, ecografías abdominales, radiografías de tórax o Tacs.


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