Cirugía de la Pared Abdominal HM Delfos

La cirugía de la pared abdominal es una especialidad de la cirugía dedicada al tratamiento de las hernias. Las hernias son afecciones en que un órgano, como el intestino puede sobresalir en una zona en que los músculos abdominales, que lo engloban y protegen, se encuentran débiles. El equipo de cirugía de la pared abdominal tiene una alta experiencia y larga trayectoria. Además, cuenta con formación muy especializada, a la vanguardia en cirugía por laparoscopia y mínimamente invasiva en hospitales de referencia como el Hospital Clínic. A la gran calidad de nuestro equipo humano se une la última tecnología, y mejores mallas e implantes para el tratamiento de hernias. Finalmente, cabe destacar que realizamos cirugías complejas, tratamiento de Botox y técnicas de separación de componentes en eventraciones, y cirugía por laparoscopia y técnica e-HIPILA en hernias inguinales, para los mejores resultados con menos dolor y de manera menos invasiva.

¿Qué patologías se tratan desde el servicio de cirugía de la pared abdominal?

En la pared abdominal pueden producirse algunas enfermedades, mayoritariamente hernias, por ello, el servicio de cirugía abdominal está dirigido a los pacientes que padezcan las siguientes patologías:


Hernia inguinal

Una hernia inguinal se produce cuando una parte de una estructura interna, como el intestino, sale a través de un punto débil de los músculos de la pared abdominal hacia el exterior, en este caso, en la zona de la ingle.

Los síntomas de una hernia inguinal son la aparición de un bulto que puede resultar doloroso al toser, inclinarse o levantar pesos, sensación de ardor o dolor en esta zona, incomodidad en la ingle, y debilidad o presión en la ingle. 

Una hernia inguinal no tiene por qué ser peligrosa, pero puede presentar complicaciones. Una hernia incarcerada, que queda atrapada entre los músculos de la pared abdominal, puede complicarse y generar náuseas y/o vómitos, fiebre, dolor intenso, incapacidad para evacuar, y coloración rojiza, violácea u oscura del bulto debido a la interrupción del flujo sanguíneo a la zona.

Aunque no existe una causa concreta, pueden aparecer por un aumento de la presión intraabdominal, puntos débiles de la pared abdominal, tos o estornudos crónicos que debiliten la pared, esfuerzos para defecar u orinar, embarazo, debilitamiento de la pared abdominal por causa congénita, o por la realización de esfuerzos físicos.


Hernia umbilical

Una hernia umbilical se produce cuando una parte de una estructura interna, como el intestino, sale a través de puntos débiles de los músculos de la pared abdominal hacia el exterior, en este caso, aprovechando el espacio del ombligo, por donde pasaba el cordón umbilical.

Esto es muy frecuente en neonatos, y muy visible, apareciendo un bulto en el ombligo, pero también puede aparecer en la edad adulta. 

Además del visible bulto que aparece cerca del ombligo, las hernias umbilicales pueden quedar atrapadas, y generarse  cambios en la coloración de la hernia, dolores, molestias y vómitos.

Las causas que pueden generar una hernia umbilical son la obesidad, los embarazos múltiples, cirugía abdominal previa o recibir diálisis para la insuficiencia renal.

La hernia umbilical se trata mediante cirugía, realizando una pequeña incisión bajo el ombligo para volver a ubicar la hernia y seguidamente suturar. Puede colocarse una malla para reforzar la pared abdominal. Algunos casos pueden ser operados por laparoscopia. 


Hernia epigástrica

Una hernia epigástrica se produce cuando una parte del intestino empuja hacia el exterior, y sale en la zona del epigastrio, en la zona del vientre, concretamente entre el esternón y el ombligo. El 75% de los casos de esta hernia corresponden al sexo masculino.

Los síntomas son, además de la evidente hinchazón, posibles dolores o molestias que se agravan al realizar esfuerzos o toser, posible estrangulamiento de la hernia con falta de riego sanguíneo en la zona e incluso, estreñimiento.

El diagnóstico de este tipo de hernias se realiza de igual forma que las demás, mediante exploración física y realización de pruebas de diagnóstico por imagen.

El tratamiento, quirúrgico, puede ser mediante hernioplastia (operación abierta), hernoplastia laparoscópica (mediante laparoscopia) o herniorrafia, la introducción de la hernia nuevamente en el interior, y colocación de mallas en diferentes disposiciones.


Diástasis de los rectos

La diástasis de los rectos, diástasis abdominal o diástasis recti, es una separación de los músculos rectos del abdomen, los músculos más largos de esta zona, separados por la línea blanca. Sus funciones son flexionar el tronco y comprimir las vísceras aquí ubicadas.

Además de la visible separación de los músculos, pueden darse problemas del suelo pélvico o incontinencia urinaria. 

Este problema puede tener un origen congénito, sin embargo, suele ser adquirido, y darse por una edad avanzada, aumento de la presión intraabdominal, parto (sobretodo múltiple), sobrepeso, estreñimiento o tos crónicos, o ejercicios de abdominales excesivos. 

En los casos leves de diástasis abdominal no suele recomendarse la cirugía si no es por un tema estético, sino ejercicios que puedan ayudar a reestructurar los rectos, como los ejercicios hipopresivos.

En casos de causas estéticas o con mucha sintomatología, se procederá a una plicatura, y en ocasiones la colocación de malla, preferiblemente por vía laparoscópica.


Hernia Spiegel

La hernia de Spiegel es una hernia o protrusión de un órgano o grasa intraperitoneal que se encuentra en la la zona de Spiegel. 

La transición del músculo a la aponeurosis (membrana conjuntiva que recubre músculos y los fija a otras partes del cuerpo) se denomina línea semilunar.

La parte de la aponeurosis que se halla entre la línea semilunar y el borde del músculo se llama zona de Spiegel. 

Se trata de un tipo de hernia infrecuente, predominante en el sexo femenino y en torno a los 60 años.

Puede ser asintomática, pero también puede provocar síntomas tales como dolor inespecífico aumentado con los esfuerzos, hinchazón, náuseas y/o vómitos, diarrea o estreñimiento e hipersensibilidad al tacto.

Entre sus causas podemos encontrar edad avanzada, obesidad, partos múltiples, esfuerzos musculares, estreñimiento, incisión abdominal previa, pérdida de peso rápida, defectos musculares congénitos o diálisis.

El diagnóstico de la hernia de Spiegel se realiza por exploración física y pruebas de diagnóstico por imagen, y el tratamiento es quirúrgico por vía endoscópica.


Hernia femoral o hernia crural

Las hernias femorales reciben su nombre debido al lugar en que suelen aparecer, en la parte superior de los muslos, cerca de las ingles. Son más frecuentes en el sexo femenino y pueden ser congénitas o adquiridas. Algunas causas de su aparición son el estreñimiento o la tos crónicos, la realización de esfuerzos o la obesidad.

Aunque puede ser asintomática, la hernia femoral puede producir, más allá de una protuberancia visible, molestias inguinales, dolor inguinal repentino, dolor abdominal, cambios en la coloración de la piel, y náuseas y/o vómitos, lo que puede señalar un atrapamiento de la hernia.

El diagnóstico de la hernia femoral se realiza mediante una exploración física, junto a pruebas, de ser necesario, de ultrasonido o tomografía computarizada. 

Su tratamiento es quirúrgico, en cirugía abierta o por laparoscopia. 


Eventraciones

Se llama eventración a la consecuencia de una mala cicatrización de una incisión realizada en la pared abdominal tras una cirugía. Esto provoca que se produzca un orificio en el tejido abdominal por el que puede salir contenido con riesgo) de estrangulación de estas estructuras, con sus consecuentes problemas de funcionamiento, como gangrena.

Las eventraciones pueden operarse mediante cirugía abierta o laparoscopia, y pueden o no utilizarse mallas (material protésico sintético) que con firmeza, estabilidad y durabilidad,  pero poca densidad, refuerzan la pared abdominal.

Asimismo, la infiltración de Toxina Botulínica o Botox es una ayuda cada vez más indispensable, ya que realiza una parálisis de los músculos y cierra el orificio de una hernia sin aportar tensión, contribuyendo a que esta no vuelva a reabrirse. 

En los casos de grandes eventraciones, se requerirán técnicas muy complejas para reconstruir la línea media, como son las separaciones de componentes en sus variantes. Todas estas técnicas se hallan disponibles en nuestro centro, que es referencia para este tipo de enfermedades. 


Reconstrucción de la pared abdominal

La reconstrucción de la pared abdominal es una técnica que se realiza en personas que han sufrido hernias o presentan una distensión abdominal severa, por ejemplo, a causa de multiparidad o una gran pérdida de peso. Dependiendo del caso, se podrá realizar una sutura de la musculatura, se colocará una malla para estabilizarla o se tratará la hernia en la misma intervención. 

La reconstrucción de la pared abdominal es para aquellos pacientes que tienen grandes eventraciones, que requerirán de grandes cirugías para una reparación de estas hernias, y poder reconstruir la pared abdominal y que esta recupere su función. 

Estas técnicas son las de separación de componentes, que pueden ser abiertas o por laparoscopia , y con sus dos variantes, anterior y posterior, siempre escogiendo la mejor opción. 


Sarcoma de pared abdominal

Los sarcomas son tumores malignos (cáncer) que suelen aparecer en los músculos oblicuos dela pared abdominal. Pese a ser malignos, son muy infrecuentes pero de gran malignidad. En la mayoría de los casos son asintomáticos, sin embargo, algunos de sus síntomas son aparición de protuberancias, dolor abdominal, vómitos y/o náuseas, heces sanguinolentas o negras como la brea.

El diagnóstico del sarcoma de pared abdominal se realiza mediante pruebas de diagnóstico por imagen así como por toma de biopsia.

El tratamiento consiste en cirugía para extirpar el tejido canceroso, reconstrucción de la pared abdominal y neoadyuvancia con radioterapia.


Tumores de la pared abdominal

Los tumores de la pared abdominal o tumores desmoides son aproximadamente el 45% de las neoplasias de la pared abdominal, sobretodo apareciendo en los músculos rectos. No suelen ser metastatizantes pero sí pueden recurrir de forma local e infiltrar zonas vecinas. Pueden aparecer en cualquier edad y sexo, pero predominan hacia la tercera década y en el sexo femenino. Aunque su causa aún no se ha concretado, se ven relaciones con los altos niveles de estrógenos, poliposis familiar o embarazos.

En lo referente a la sintomatología, esta depende del lugar en que se hallen, pero la mayoría de pacientes presentan una masa indolora o un dolor localizado.

Como en el caso del sarcoma, el tratamiento consiste en cirugía extirpadora, reconstrucción de la pared y neoadyuvancia oncológica.  


Equipo médico de Cirugía de la Pared Abdominal

El equipo de cirugía de la pared abdominal está formado por:

Dr. Cesar Ginestà i Martí

El Dr. Cesar Ginestà y Martí, cuyo nombre está relacionado con la clínica HM Delfos desde su creación, puesto que la fundación de esta clínica reside en esta familia, es Director de Cirugía General y Digestiva de HM Delfos. Es especialista en cirugía de esófago, gástrica, colorrectal, de la pared abdominal, endocrina y hepatobiliopancreática.

Además, es especialista senior de Cirugía General y Digestiva en el Hospital Clínic de Barcelona.


¿Por qué realizarse una Cirugía de la Pared Abdominal en HM Delfos?

En HM Delfos nos diferenciamos de otros equipos médicos por la valoración específica y profunda de cada caso y la atención nuestros pacientes:

● Valoración personalizada

Valoramos cada caso de forma específica, realizando la valoración prequirúrgica de cada caso planteado, y realizando una discusión en el comité específico de cada patología.

● Seguimiento 24/365

Visitamos y realizamos seguimientos a nuestros pacientes de forma presencial o telefónica, incluso en fines de semana y festivos, estando disponibles para el tratamiento de cualquier complicación en el momento en que ocurre. Estamos disponibles las 24 horas, los 365 días.

● Equipo especializado en cirugía de la pared abdominal 

● Trabajamos con equipos especializados de cirujanos y especialistas. 

● Pruebas diagnósticas innovadoras

Solicitamos gran cantidad y variedad de las más innovadoras pruebas diagnósticas y trabajamos con la última tecnología, además de apostar por técnicas conservadoras. 

● Tras los tratamientos, damos soporte, tratamientos de apoyo, en los casos que lo precisen, y realizamos seguimientos por parte de todos los equipos. 


> Preguntas frecuentes sobre Cirugía de la Pared Abdominal





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 Cirugía Pared Abdominal HM Delfos

  • Teléfono: 93 254 50 50
  • Horario: 

> Lunes a jueves: 08:00-19:00h

> Viernes: 8:00-15:00h



> Preguntas frecuentes

¿Qué riesgos tiene una cirugía para tratar una hernia?

​La intervención de una hernia no es necesariamente peligrosa y normalmente los riesgos son muy bajos, pero pueden darse algunas complicaciones sobre todo si el paciente presenta otros problemas de salud, como reacciones a la anestesia, a fármacos o problemas respiratorios. También pueden darse sangrados o infecciones o dolor. A largo plazo en alguna ocasión se puede reproducir la hernia

¿Qué debemos hacer si vuelven a salir?

​Una eventración o hernia puede volver a salir si el tejido se halla en malas condiciones, por lo que, si vuelven a salir, lo primordial es arreglar la primera eventración, siempre con un equipo de profesionales especializados en este ámbito. Asimismo, el cirujano puede optar por la colocación de una malla para fortalecer la zona. 

¿Cuál es el tiempo de recuperación tras una hernia? ¿Y para practicar deporte?

​El tiempo de recuperación de una hernia es de aproximadamente 3 semanas, y de 6 para poder realizar actividades ligeras. Es fundamental evitar el ejercicio intenso hasta que no haya transcurrido este plazo.  Cuando la cirugía de la hernia es por laparoscopia podemos reintroducir la actividad física a partir de la semana de la intervención. Pueden existir molestias, pero no riesgo de reaparición de la hernia.

¿Cómo es el cuidado de las heridas post operación?

Dependiendo de la gravedad de la operación y la herida, puede que el vendaje de la operación pueda retirarse al día siguiente tras la operación. Sin embargo, es importante que la zona se encuentre seca y se limite el movimiento de esta parte.

También es imprescindible que no se toque la herida sin haberse lavado las manos y que no se retiren los puntos por uno mismo. Si se enrojece mucho llame a su médico, ya que puede ser signo de infección.

Asimismo, sí sangra, ponga una gasa limpia y presione suavemente sobre ella. No exponga la cicatriz al sol sin utilizar protector. 


¿Debo adelgazarme antes de una operación de una eventración?

​El peso no es un factor influyente en la posibilidad o imposibilidad para operar, sin embargo, la obesidad es un factor directo para la aparición y reincidencia de las hernias, por lo que perder peso facilita la labor del equipo médico y reduce las complicaciones. Cada kilo perdido es una complicación menos.

¿Puede volver a salir una eventración? ¿Cómo debemos actuar en este caso?

> Sí. Una eventración puede volver a salir a causa de factores del paciente, como la obesidad, de la cirugía (por ejemplo, defectos de la pared abdominal) o de la técnica). 

> Si se ha padecido una eventración se aumenta el riesgo de padecer otra o que esta se repita, por lo que debemos siempre acudir a un experto para poder tratarla nuevamente.

¿Cómo es la anestesia en una operación de una hernia?

​Antes de la operación de una hernia se realizan pruebas tales como una analítica sanguínea completa, un electrocardiograma y una placa de tórax. Seguidamente es posible que el paciente tenga una consulta con el anestesista para determinar la anestesia, la cantidad etc. En este tipo de operaciones el tipo de anestesia es casi siempre general o regional.

¿Puedo bañarme tras la operación?

​Una ducha 24 horas después de la operación, siempre teniendo en cuenta secar bien la herida y evitar el movimiento y la retirada de puntos, es beneficiosa para el cuidado de esta y la protección ante infecciones. Mantener seca la herida es lo más importante. Incluso es beneficioso secarlo con el secador del cabello.

¿Puedo conducir tras la operación?

​No es posible conducir hasta al menos una semana después de una operación de hernia, sobre todo inguinal, ya que los tiempos de reacción se reducen considerablemente y la conducción es peligrosa al no realizarse los movimientos de forma normal.

¿Puedo irme a pie tras la operación?

​Sin problemas. Muchos pacientes pueden marcharse a las 12 horas de la operación con ciertas molestias pero que no impiden andar ni subir escaleras. 

¿Pasaré la noche en el hospital tras la intervención?

​La mayoría de las personas que se realizan una cirugía de reparación de una hernia no precisan un ingreso mayor a las 24 horas, por lo que pueden volver a su casa el mismo día de la intervención si no existe riesgo de complicación, y siempre bajo la consideración del equipo médico.

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